miércoles, 20 de junio de 2012

Ni qué coños hacer.

Cuando voy en la calle veo demasiada gente en situación de pobreza extrema, ¿cómo poder ayudarlos? aún no lo sé bien... no tengo las herramientas suficientes, ¿pero cuándo las tendré? tal vez cuando esté en alguna ONG, cuando pueda llevarlos a algún lugar donde les proporcionen un cobijo, y una vida digna...

Pero por ahora, ese peso que a mi sólo me sirve para completar para el boleto del metro o el agua que ya no me tomé en el día es para ellos. Porque ese peso les es más útil a ellos, tal vez con eso puedan comprar un huevo en la tienda, o incluso es una onceava parte del kg. de tortilla, para mi es algo que puedo encontrar en los borditos del sillón...

Algo que podemos hacer es comenzar a buscar nuestro verdadero objetivo, que es la felicidad, no el dinero, por ello no hay razón para querer ser millonarios. Considero que lo que lleva a la felicidad es la plenitud, realizar eso que nos agrada, con pago justo para alimentación,vivienda, vestido y esparcimiento. ¿Por qué pensar entonces que "maldito aquél" porque "no soy yo el que tiene ese dinero".

¡Bah! Campañas, hipsters y anexados...

Esta ocasión decidí opinar sobre por qué no opino la "gran cosa" en las redes sociales, o incluso en una charla con alguien.

Porque todos queremos ser escuchados, pero nadie deja hablar, yo prefiero escuchar, y pensar, a diferencia de hablar.
Porque nos sentimos especialistas en el tema por simples oídas o porque lo medio estudiamos, yo prefiero guardar silencio y formar un juicio interno con lo que las diferentes posturas argumentan, me cuesta demasiado trabajo formar un juicio estando en charla con alguien, es como un rompecabezas al que cada vez le salen más piezas, las cuales no pretendo decir que están armadas, porque no sabré hasta cuándo lo estén.
Porque prefiero nutrirme de las opiniones a desnutrirlos con las mias, que no considero malas, pero en este mundo de información considero es mejor consumir datos a intentar medio exponerlos...

No soy el gran consumidor de información, y por esa razón no me doy el lujo de opinar. A veces soy muy rígido, por eso prefiero no opinar de algo que más tarde me estaré rebatiendo a solas...

Hay hipsters en las calles, en las redes, en todos lados, ¿cómo identificarlos? pocas veces aceptarán que tus gustos son buenos o, incluso, no te dejarán hablar porque tienen datos "relevantes", no me gusta charlar con ellos, pero me fascina escucharlos...


Por último, me encanta escuchar, y aún más ver (podría ser todo menos invidente). Siempre derivo lo que me comentan e intento crear nuevos pensamientos, o tal vez preguntas que más tarde intentaré responder...